, ,

La neuropsicología amplía la rehabilitación del daño cerebral adquirido en el SJD Hospital Santa Clotilde

La incorporación de esta disciplina al Área de Rehabilitación del centro permite abordar las capacidades cognitivas, emocionales y conductuales que también condicionan la recuperación y la autonomía de los pacientes

Cuando una persona llega al SJD Hospital Santa Clotilde después de sufrir un daño cerebral adquirido, la recuperación no se limita a volver a caminar, mover una mano o recuperar el habla. También puede ser necesario trabajar capacidades que no siempre son visibles, como la memoria, la atención, la orientación, la capacidad de planificar o la gestión de las emociones y la conducta. Es en este ámbito donde desarrolla su trabajo Claudia Ovejas-Catalán, neuropsicóloga del Hospital, junto al resto de profesionales del Área de Rehabilitación.

“Cuando el paciente está en un proceso de rehabilitación, la parte visible es sobre todo la física”, explica Ovejas-Catalán. Sin embargo, detrás de acciones aparentemente sencillas intervienen procesos cognitivos que permiten planificar, orientarse, procesar información o coordinar diferentes capacidades.

En este sentido, la neuropsicóloga resume su papel a través de una comparación sencilla: “El cerebro es el software que, en última instancia, da las órdenes y permite coordinar todos los aspectos físicos para que podamos desenvolvernos de la manera más funcional posible”. Su intervención busca precisamente trabajar esa parte menos visible de la recuperación y favorecer que los avances logrados puedan integrarse en el día a día.

La mayoría de las personas atendidas presentan un daño cerebral adquirido como consecuencia de un ictus. El perfil más habitual se sitúa en torno a los 65-70 años, aunque la atención abarca un rango de edad amplio, desde personas de poco más de 40 años hasta pacientes de 90. En algunos casos, además, existen enfermedades neurodegenerativas asociadas.

Graduada en Psicología, con un Máster en Neuropsicología y un Máster en Psicología General Sanitaria, Ovejas-Catalán es actualmente doctoranda en Medicina y Ciencias de la Salud, en el área de neurociencia y psiquiatría. Su trayectoria combina la actividad asistencial con la investigación y la docencia universitaria en la Universidad Europea del Atlántico.

En el SJD Hospital Santa Clotilde, su trabajo se desarrolla dentro del Área de Rehabilitación. Los pacientes llegan habitualmente con un diagnóstico previo y pruebas de neuroimagen realizadas en otros centros, como el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. El proceso comienza con la valoración del médico rehabilitador, que realiza el primer pase y deriva al paciente a Neuropsicología mediante una solicitud de consulta. A partir de ahí, esta profesional realiza la primera valoración en un plazo máximo de 48h. Su intervención se centra en la fase aguda de rehabilitación del daño cerebral adquirido, un periodo en el que existe una mayor probabilidad de recuperación. “Yo aquí hago un screening muy básico para ver cómo está la persona en ese momento”. Esta primera valoración incluye un cribado cognitivo y emocional-conductual, una entrevista clínica y la observación de la persona. Después, se identifican las principales dificultades y se establecen los objetivos de intervención.

El trabajo puede abordar aspectos como la atención, la orientación, la memoria, el lenguaje, la percepción o el conocimiento de la propia enfermedad, pero el acompañamiento también alcanza a las familias. Tras un daño cerebral adquirido, algunos cambios en la forma de pensar, comportarse o relacionarse pueden resultar difíciles de comprender para quienes están cerca de la persona. Explicar qué está ocurriendo y cómo puede estar relacionado con la lesión ayuda a las familias a entender mejor el proceso y a afrontar los cambios que aparecen durante la recuperación. Para facilitar esta explicación, la neuropsicóloga utiliza, entre otros recursos, un modelo tridimensional del cerebro que permite relacionar las áreas afectadas con sus posibles consecuencias funcionales.

Conocer al paciente más allá de su diagnóstico permite plantear actividades que resulten significativas y que, al mismo tiempo, permitan trabajar diferentes capacidades cognitivas. “El cerebro sólo aprende si se emociona”, señala. El objetivo final es que los avances obtenidos durante las sesiones tengan una repercusión real en la vida cotidiana.

Este trabajo se desarrolla en coordinación con el resto de profesionales del Área de Rehabilitación. Fisioterapia, Logopedia, Terapia Ocupacional y Neuropsicología abordan de forma conjunta las distintas necesidades de cada paciente, mientras que los informes de seguimiento y alta facilitan la continuidad de la atención con otros recursos asistenciales y con las familias. Así, la Neuropsicología incorpora al proceso de rehabilitación la atención a aquellas capacidades menos visibles que también son fundamentales para recuperar autonomía y funcionalidad en la vida cotidiana.